Blog dedicado a la asignatura de didáctica general dentro del grado de Magisterio de educación primaria (grupo bilingüe) en el cual voy a subir comentarios de diferentes artículos periodísticos, artículos de revista, conferencias, etc. Espero que les resulten interesantes y que disfruten con ellos, pero sobre todo que piensen... como dice el título, no todo está perdido.
jueves, 14 de abril de 2016
Comentario sobre "La educación del ser"
Jorge piensa que la educación del ser equipara el desarrollo educativo al desarrollo personal, esto lo vio enseguida porque no recibió este mensaje cuando era alumno. Él fue educado para ser como los demás, todos por igual y cada persona es diferente. Cuenta que no nos enseñan que todos tenemos talento y mucho potencial, estoy de acuerdo con él en esto. Cuando un niño por ejemplo tiene potencial para el dibujo pero matemáticas o conocimiento del medio le cuesta un poco más, generalmente no le dan clase particular de dibujo, porque total ¿para qué? si eso no va a servir en un futuro.
"Los sueños no son solo sueños, hay veces que nos ayudan a encontrarnos cuando estamos perdidos", a mi personalmente, me ocurrió e hice exactamente lo que él dice en la ponencia, luchar por mi sueño.
Hace una pregunta muy interesante, ¿cómo es posible que nadie del entorno de las personas que han conseguido sus sueños, que han luchado, viesen lo que podían llegar a hacer? Y su respuesta a ello es que nadie estaba mirando, no saben, no quieren, o tal vez porque quizá nadie les ha enseñado a mirar. Me quedo con todas las respuestas, hay personas que simplemente no miran, otras que no saben, otras que no quieren y muchas otras que no han aprendido a mirar; algunas tienen incluso una combinación. Estamos tan empeñados en seguir unos roles de vida, que eso de "naces, creces, te reproduces y mueres" nos lo tomamos al pie de la letra, pero no es más que porque nos lo enseñan desde pequeños.
Dice que puede que sea más fácil entender que la escuela sea cognitiva, que lo importante, lo relevante está en la teoría y lo que uno quiere decir queda en segundo plano. Esto crea una inercia enorme que sigue en secundaria y hasta en la universidad. Cita frases como "tienes que trabajar para ganarte la vida" y él pensaba "pero vamos a ver, si la vida es mía, ¿por qué me la tengo que ganar?", otras como "el mejor es el que más estudia" o "los listos van a ciencias". Personalmente, como futura docente con unas ganas tremendas de cambiar estos prejuicios, defensora de las artes en la educación total de los pequeños y orgullosa de estar graduada en el bachiller de artes plásticas y visuales y amante de muchas de las artes, me pongo totalmente en contra de estos prejuicios. Antes he dicho que luché por mi sueño, y es que al finalizar la educación secundaria comencé el bachiller de ciencias de la salud porque pensaba que era lo que me gustaba, al llegar allí me equivoqué claramente. Estudiar día a día con resultados nefastos, llorar en los recreos por las notas de los exámenes, estar en casa estudiando y comenzar a llorar sin saber por qué, etc. Tanto esfuerzo me llevaba a nada, como dice él, debemos desterrar la cultura del esfuerzo y poner la cultura de la constancia y perseverancia. Que los niños vean que deben ser constantes, a algunos les costarán más algunas cosas, a otros menos y al contrario, pero nunca rendirse, lo importante es lo que aprendan en el camino, no lo rápido o lentos que lleguen porque de la otra forma, con el esfuerzo lo que se recoge no es algo positivo sino algo amenazante (cada vez deberás esforzarte más) ¿Niños con estrés? ¿A dónde hemos llegado? Pero la realidad es que todos sufrimos para aprobar.
"Vas entendiendo todo el tiempo que si lo que tú tienes que decir queda en un segundo plano porque lo importante es la teoría y lo que te está diciendo el profesor y a su vez al profesor se lo dice el sistema, etc. y al final la respuesta se la da otro y tu confianza... se desvanece y pierdes la identidad, no confías." Tantos profesores desmotivados, tantos motivados a los que cortan las alas y tantos que estamos acumulando ganas para el día de mañana...
Habla de que la generación nini no existe, que es un invento de los soberbios que pensamos que no hacen nada cuando la realidad es que no les damos los contenidos que ellos necesitan y están desmotivados. Por supuestísimo que debemos aprender a escuchar en vez de decir lo que debemos hacer.
"Si das lo mejor de ti mismo, tu señal te dará lo mejor a ti. Si al final entiendes esto y te escuchas, tu señal interior, tu luz, brilla y te da lo mejor de ti". Jorge Ruiz me hizo ver una cosa preciosa que tengo presente cada día, y es que mire dentro. Dice que la excelencia nos viene de fuera marcada por alguien, en vez de pensar que está dentro y tirar desde ahí. Los maestros simplemente debemos no tirar de la cuerda ni dar a los niños la posibilidad y las herramientas necesarias para hacerlo, simplemente debemos enseñarles que ocurre, que es la realidad y que todos lo llevamos dentro, y estoy segura de que lo harán.
En cuanto a la política, al igual que Jorge soy partidaria de que política y educación deben ir separadas. "Los políticos después, primero los maestros", son sus palabras. Para ello los maestros debemos luchar desde nuestras clases.
Al principio de la ponencia hace hincapié en que contar historias es muy importante en la educación, pero no deja nada en claro. Luego dice que como padre se ha propuesto dos cosas, la primera que sueñe libremente, y la segunda que pueda contar su historia, preguntarle simplemente que como ha hecho las cosas, nada más, lo demás lo va a sentir, lo va a notar. Debemos dejar que los niños hablen, se expresen, y no decir lo que deben o no hacer, lo que está bien o mal, etc. Darles confianza es lo primero. Pero, ¿confiamos en ellos como para hacerlo? Si no les dejamos manifestarse (cada uno de su forma), ¿cómo vamos a conseguir que confíen en nosotros y peor aún, en ellos mismos? "Pretendemos acompañarles a un lugar en el que no hemos estado, pregúntate primero y mira dentro, después hablamos de lo que es confianza."
Para finalizar me gustaría hablar del tema padres en la educación de los hijos. Es algo primordial pero parece ser que los políticos no se dan cuenta de esto, no hay políticas para conciliar la vida social con criar a los hijos y los padres, generalmente no están, no participan en las actividades escolares, solo se interesan en si aprueban o no. Los padres están por un lado y la escuela por otro. Esto debe cambiar, necesitamos a los padres para educar y todos lo sabemos.
Jorge finaliza la ponencia con una pregunta muy sencilla que te da mucho que pensar pero con una respuesta, a mi parecer, más sencilla aún que solo se soluciona con constancia: "¿cuántos de vosotros sentís que puede brillar mucho más de lo que lo está haciendo?"
"Los sueños no son solo sueños, hay veces que nos ayudan a encontrarnos cuando estamos perdidos", a mi personalmente, me ocurrió e hice exactamente lo que él dice en la ponencia, luchar por mi sueño.
Hace una pregunta muy interesante, ¿cómo es posible que nadie del entorno de las personas que han conseguido sus sueños, que han luchado, viesen lo que podían llegar a hacer? Y su respuesta a ello es que nadie estaba mirando, no saben, no quieren, o tal vez porque quizá nadie les ha enseñado a mirar. Me quedo con todas las respuestas, hay personas que simplemente no miran, otras que no saben, otras que no quieren y muchas otras que no han aprendido a mirar; algunas tienen incluso una combinación. Estamos tan empeñados en seguir unos roles de vida, que eso de "naces, creces, te reproduces y mueres" nos lo tomamos al pie de la letra, pero no es más que porque nos lo enseñan desde pequeños.
Dice que puede que sea más fácil entender que la escuela sea cognitiva, que lo importante, lo relevante está en la teoría y lo que uno quiere decir queda en segundo plano. Esto crea una inercia enorme que sigue en secundaria y hasta en la universidad. Cita frases como "tienes que trabajar para ganarte la vida" y él pensaba "pero vamos a ver, si la vida es mía, ¿por qué me la tengo que ganar?", otras como "el mejor es el que más estudia" o "los listos van a ciencias". Personalmente, como futura docente con unas ganas tremendas de cambiar estos prejuicios, defensora de las artes en la educación total de los pequeños y orgullosa de estar graduada en el bachiller de artes plásticas y visuales y amante de muchas de las artes, me pongo totalmente en contra de estos prejuicios. Antes he dicho que luché por mi sueño, y es que al finalizar la educación secundaria comencé el bachiller de ciencias de la salud porque pensaba que era lo que me gustaba, al llegar allí me equivoqué claramente. Estudiar día a día con resultados nefastos, llorar en los recreos por las notas de los exámenes, estar en casa estudiando y comenzar a llorar sin saber por qué, etc. Tanto esfuerzo me llevaba a nada, como dice él, debemos desterrar la cultura del esfuerzo y poner la cultura de la constancia y perseverancia. Que los niños vean que deben ser constantes, a algunos les costarán más algunas cosas, a otros menos y al contrario, pero nunca rendirse, lo importante es lo que aprendan en el camino, no lo rápido o lentos que lleguen porque de la otra forma, con el esfuerzo lo que se recoge no es algo positivo sino algo amenazante (cada vez deberás esforzarte más) ¿Niños con estrés? ¿A dónde hemos llegado? Pero la realidad es que todos sufrimos para aprobar.
"Vas entendiendo todo el tiempo que si lo que tú tienes que decir queda en un segundo plano porque lo importante es la teoría y lo que te está diciendo el profesor y a su vez al profesor se lo dice el sistema, etc. y al final la respuesta se la da otro y tu confianza... se desvanece y pierdes la identidad, no confías." Tantos profesores desmotivados, tantos motivados a los que cortan las alas y tantos que estamos acumulando ganas para el día de mañana...
Habla de que la generación nini no existe, que es un invento de los soberbios que pensamos que no hacen nada cuando la realidad es que no les damos los contenidos que ellos necesitan y están desmotivados. Por supuestísimo que debemos aprender a escuchar en vez de decir lo que debemos hacer.
"Si das lo mejor de ti mismo, tu señal te dará lo mejor a ti. Si al final entiendes esto y te escuchas, tu señal interior, tu luz, brilla y te da lo mejor de ti". Jorge Ruiz me hizo ver una cosa preciosa que tengo presente cada día, y es que mire dentro. Dice que la excelencia nos viene de fuera marcada por alguien, en vez de pensar que está dentro y tirar desde ahí. Los maestros simplemente debemos no tirar de la cuerda ni dar a los niños la posibilidad y las herramientas necesarias para hacerlo, simplemente debemos enseñarles que ocurre, que es la realidad y que todos lo llevamos dentro, y estoy segura de que lo harán.
En cuanto a la política, al igual que Jorge soy partidaria de que política y educación deben ir separadas. "Los políticos después, primero los maestros", son sus palabras. Para ello los maestros debemos luchar desde nuestras clases.
Al principio de la ponencia hace hincapié en que contar historias es muy importante en la educación, pero no deja nada en claro. Luego dice que como padre se ha propuesto dos cosas, la primera que sueñe libremente, y la segunda que pueda contar su historia, preguntarle simplemente que como ha hecho las cosas, nada más, lo demás lo va a sentir, lo va a notar. Debemos dejar que los niños hablen, se expresen, y no decir lo que deben o no hacer, lo que está bien o mal, etc. Darles confianza es lo primero. Pero, ¿confiamos en ellos como para hacerlo? Si no les dejamos manifestarse (cada uno de su forma), ¿cómo vamos a conseguir que confíen en nosotros y peor aún, en ellos mismos? "Pretendemos acompañarles a un lugar en el que no hemos estado, pregúntate primero y mira dentro, después hablamos de lo que es confianza."
Para finalizar me gustaría hablar del tema padres en la educación de los hijos. Es algo primordial pero parece ser que los políticos no se dan cuenta de esto, no hay políticas para conciliar la vida social con criar a los hijos y los padres, generalmente no están, no participan en las actividades escolares, solo se interesan en si aprueban o no. Los padres están por un lado y la escuela por otro. Esto debe cambiar, necesitamos a los padres para educar y todos lo sabemos.
Jorge finaliza la ponencia con una pregunta muy sencilla que te da mucho que pensar pero con una respuesta, a mi parecer, más sencilla aún que solo se soluciona con constancia: "¿cuántos de vosotros sentís que puede brillar mucho más de lo que lo está haciendo?"
miércoles, 6 de abril de 2016
Ponencia Jorge Ruiz - La Educación del Ser
"Educar es solo dejar que pase", así comienza Jorge Ruiz Flores, logopeda, cantautor y ejemplo para mí, su ponencia llamada "La educación del ser". Cuenta que él es un logopeda para niños, y que el niño cuando llegaba a la consulta solo le transmitía buena energía y toda la estimulación que el niño recibía de él la captaba en muy poco tiempo "era alucinante" dice. Esto, en mi opinión, le dio una dosis de "educar es solo dejar que pase", vio que el niño tenía toda esa energía y se la transmitió de una forma increíble.
En la siguiente entrada haré un comentario más extenso sobre esta ponencia.
miércoles, 24 de febrero de 2016
Discriminación y esclavitud digital.
Barcelona, ciudad elegida para
el Mobile World Capital hasta 2023, como la mayoría de ciudades españolas,
presenta unos datos muy positivos en materia de conexión a Internet. A pesar de
este alto desarrollo encontramos presente, dependiendo de diversos factores, ya
sean económicos, sociales o políticos, una “discriminación o exclusión digital”
en algunas zonas de la ciudad. El dinero y los intereses han sido los
desencadenantes de prácticamente todos los desastres de este planeta.
El género, el origen, la edad, etc. todos ellos son motivos de esta exclusión digital. El acceder a Internet es algo “imprescindible” en los tiempos que corren, no porque sea algo vital, sino porque nosotros mismos lo hemos hecho algo de tal importancia en nuestra vida, y que pueda llegar al extremo de contemplarse el término “exclusión digital”.
Ha llegado al punto de afectar incluso a los niños. Niños de 9 a 12 años con móviles con Internet, y pobres de los padres que son consecuentes con ellos y piensan que lo mejor (y lo lógico en mi opinión) es que su hijo no tenga un móvil a esa edad y este se enfada con ellos porque “todos mis amigos tienen”, nosotros mismos hemos consentido llegar a este extremo.
En el Mobile World Congress, como dice en el artículo, se concentran además las cuatro grandes esferas de la innovación: el Internet de las cosas que llevamos encima (wearables); el Internet de la casa; el Internet del coche; el Internet de la ciudad o del espacio; y todo ello en el ámbito de los servicios en los que esto está presente, y cada vez más.
Un ejemplo del Internet del coche, en mi opinión un extremo al que hemos llegado, es el coche del futuro, el llamado “coche conectado”. El fabricante de automóviles Seat y la tecnológica Samsung reforzarán su alianza para desarrollar el “coche conectado” del futuro gracias a la incorporación de SAP, empresa puntera en aplicaciones, redes empresariales y el conocido como “Internet de las cosas” (red de objetos cotidianos interconectados). El acuerdo se hizo público en el contexto del Mobile World Congress (MWC) que se celebra en Barcelona. La llamada “Digital Key” (llave digital), es un ejemplo de aplicación para dicho coche, mediante la cual permite enviar a través del móvil una copia de la llave del coche para que pueda ser utilizada por otra persona. Además permite la apertura y el cierre a distancia de las puestas o ventanas del vehículo, o activar de modo remoto la climatización. Este es un fragmento de una noticia del periódico digital El mundo, 2016.1Además de las consecuencias negativas que he comentado antes, tiene algo muy importante y es el hecho de que las nuevas tecnologías se presentan como algo espectacular y maravilloso, que no digo que no lo sean, pero se hace tal manera que llegamos a pensar que es algo imprescindible en nuestra vida y olvidamos que con ello solo contribuimos a estar cada vez más controlados, a ser más marionetas de los grandes que piensan que pueden con todo y con todos. Y de esta forma, permitiéndoles que crean que puedan hacerlo.
Tenemos la oportunidad de aprender de todo esto, de aprovecharlo para pensar en que podemos transformarlo. Concienciarnos y concienciar al mundo de que no podemos seguir así, que, como dice en el artículo, debemos tratar de encontrar un camino propio. No más exclusión y discriminación digital, ¿hasta dónde hemos llegado? Nos estamos adentrando en la era de la esclavitud tecnológica y lo peor es que no nos damos cuenta.
1 http://www.elmundo.es/motor/2016/02/22/56cb0171e2704e5a638b45d8.html
El género, el origen, la edad, etc. todos ellos son motivos de esta exclusión digital. El acceder a Internet es algo “imprescindible” en los tiempos que corren, no porque sea algo vital, sino porque nosotros mismos lo hemos hecho algo de tal importancia en nuestra vida, y que pueda llegar al extremo de contemplarse el término “exclusión digital”.
Ha llegado al punto de afectar incluso a los niños. Niños de 9 a 12 años con móviles con Internet, y pobres de los padres que son consecuentes con ellos y piensan que lo mejor (y lo lógico en mi opinión) es que su hijo no tenga un móvil a esa edad y este se enfada con ellos porque “todos mis amigos tienen”, nosotros mismos hemos consentido llegar a este extremo.
En el Mobile World Congress, como dice en el artículo, se concentran además las cuatro grandes esferas de la innovación: el Internet de las cosas que llevamos encima (wearables); el Internet de la casa; el Internet del coche; el Internet de la ciudad o del espacio; y todo ello en el ámbito de los servicios en los que esto está presente, y cada vez más.
Un ejemplo del Internet del coche, en mi opinión un extremo al que hemos llegado, es el coche del futuro, el llamado “coche conectado”. El fabricante de automóviles Seat y la tecnológica Samsung reforzarán su alianza para desarrollar el “coche conectado” del futuro gracias a la incorporación de SAP, empresa puntera en aplicaciones, redes empresariales y el conocido como “Internet de las cosas” (red de objetos cotidianos interconectados). El acuerdo se hizo público en el contexto del Mobile World Congress (MWC) que se celebra en Barcelona. La llamada “Digital Key” (llave digital), es un ejemplo de aplicación para dicho coche, mediante la cual permite enviar a través del móvil una copia de la llave del coche para que pueda ser utilizada por otra persona. Además permite la apertura y el cierre a distancia de las puestas o ventanas del vehículo, o activar de modo remoto la climatización. Este es un fragmento de una noticia del periódico digital El mundo, 2016.1Además de las consecuencias negativas que he comentado antes, tiene algo muy importante y es el hecho de que las nuevas tecnologías se presentan como algo espectacular y maravilloso, que no digo que no lo sean, pero se hace tal manera que llegamos a pensar que es algo imprescindible en nuestra vida y olvidamos que con ello solo contribuimos a estar cada vez más controlados, a ser más marionetas de los grandes que piensan que pueden con todo y con todos. Y de esta forma, permitiéndoles que crean que puedan hacerlo.
Tenemos la oportunidad de aprender de todo esto, de aprovecharlo para pensar en que podemos transformarlo. Concienciarnos y concienciar al mundo de que no podemos seguir así, que, como dice en el artículo, debemos tratar de encontrar un camino propio. No más exclusión y discriminación digital, ¿hasta dónde hemos llegado? Nos estamos adentrando en la era de la esclavitud tecnológica y lo peor es que no nos damos cuenta.
1 http://www.elmundo.es/motor/2016/02/22/56cb0171e2704e5a638b45d8.html
Suscribirse a:
Entradas (Atom)